El diagnóstico
Un cuestionario corto: dónde está tu información hoy. No hay que ordenar nada. Nada más decir dónde está.
Sin eso no hay lugar. No es trámite: el segundo sábado se arma con lo que contestes aquí.
Un programa de dos sábados para armar tu IA: una que te conoce —tus proyectos, tus clientes, tus decisiones— y se pone a trabajar. Te quita de encima trabajo que hoy haces tú. Y cuando algo importa, te ayuda a pensarlo mejor.
Para que tu tiempo se vaya a lo que de verdad quieres. Guadalajara, 26 de septiembre y 3 de octubre.
Aparta tu lugar por WhatsApp
Cuatro lugares que no se hablan entre sí. Cada vez que abres uno, empiezas de cero.
Archivos tuyos, en tu computadora. Cualquier IA los puede leer.
“Estoy con mis hijas en el parque porque adelanté lo suficiente el trabajo. Logré mis objetivos del día, estoy tranquilo, mi correo está al día… hasta hice un dashboard para inversionistas. Es una brutalidad lo que puedes llegar a hacer.”
Rodrigo · socio de un fondo de inversión · mensaje de voz, una tarde entre semana, después de tres sesiones conmigo
Son ejemplos. Todos salen de mi sistema, que lleva meses funcionando. No hay que programar. Sí hay que abrir una terminal, y para eso estoy.
Antes de abrir la primera tarea, te dice qué proyectos no se han movido y qué parte de tu vida dejaste en pausa.
Termina la llamada y las fechas ya están puestas, con el acuerdo anotado en la tarea de cada quien.
Lee las últimas llamadas con esa persona y te dice qué quedó pendiente y qué se te está escapando.
Saca el gasto real, lo compara con el plan y te dice qué se salió. Y aprende: si le dices que ese gasto es normal, no te lo vuelve a marcar.
Te señala la cláusula que se te iba a pasar y te ayuda a decidir qué hacer con eso.
Tu propio consejo, con las voces que tú escogiste. No te da la respuesta. Te quita las respuestas cómodas.
Rutinas que corren solas: la que ordena tus archivos el domingo en la tarde, la que te avisa al celular cuando algo cambió.
Diriges gente y todavía haces cosas con tus propias manos: abogados, consultores, dueños de despacho, directores que siguen armando su propia presentación.
No es un taller de prompts. Si nunca has abierto ChatGPT, este no es tu programa.
Necesitas Claude Max o el plan equivalente de la IA que uses. Con el plan básico te quedas corto el primer día.
Cada vez que la IA avanza, el cuello de botella se pasa a la persona: a saber qué pedirle y cómo.
El modelo ya no te va a quedar mal. Te va a quedar mal el encargo.
Y encargar bien ya sabes hacerlo. Es delegar: qué quieres, con qué contexto, con qué límites y cuándo lo das por bueno. Lo mismo que le pides a alguien de tu equipo. Dirigir a tu IA y dirigir a tu gente es la misma habilidad.
Un cuestionario corto: dónde está tu información hoy. No hay que ordenar nada. Nada más decir dónde está.
Sin eso no hay lugar. No es trámite: el segundo sábado se arma con lo que contestes aquí.
Los modelos te dan la razón de entrada. Para una decisión que importa, eso es justo lo que no necesitas.
Aquí armas un consejo que te lleve la contra. Y lo pruebas ese mismo día con una decisión real que traigas:
Nos vemos una tarde para vaciar tu información. Es la parte aburrida, y es la que hace que todo lo demás funcione.
No tienes que venir al cien. Nada más venir. Ahí estoy para desatorarte. Si ese día no puedes, buscamos otro rato entre semana.
Conectas lo que juntaste. Tu IA deja de contestarte como a cualquiera y se pone a trabajar: seguimientos, reportes que se arman solos, rutinas que corren sin que las pidas.
Deja de ser una herramienta que abres. Se vuelve algo que trabaja mientras tú no estás.
Tu consejo, con las voces que tú escogiste. Tu información conectada, en un formato que te llevas a donde quieras. Por lo menos una cosa funcionando sola. Y el criterio para seguir por tu cuenta.
Tus archivos se quedan en tu computadora. Lo que la IA lee para contestarte pasa por el modelo que tú elijas — igual que hoy, cuando le pegas un texto a ChatGPT.
Esta edición no está a la venta: es para amigos y gente cercana, a cambio de tu feedback durante el programa y un testimonio al final. Incluye los dos sábados, la noche de tarea, la sala y la comida.
Aparte, tu suscripción de Claude Max (o el plan equivalente de la IA que uses) — la pagas tú, directo. Es la herramienta; sin eso no hay con qué trabajar.
Aparta tu lugar por WhatsAppTe contesto yo. Te mando el cuestionario de 20 minutos y con eso queda apartado tu lugar.
La IA ya la tienes. Falta que sepa quién eres.
Grupo cero · Guadalajara · 26 de septiembre y 3 de octubre de 2026 · Ruy Cervantes